Dolor de oído

El dolor de oído es uno de esos males comunes que puede presentar cualquier persona, desde los niños hasta los adultos, incluso los bebés, siendo más frecuente en los nadadores o en las personas que se someten a constantes cambios de altitud. En la mayoría de ocasiones suele tratarse de una otitis, pero en otras, puede llevar con ello enfermedades algo más peligrosas. Por ese motivo, es importante, antes de comenzar algún tratamiento, saber cuáles son sus causas y sus síntomas y así poder atacarlo de forma adecuada, sabiendo exactamente qué es lo que lo está causando.

¿Qué es el dolor de oído?

El dolor de oídos lo podemos definir como una afección que puede presentarse en cualquier parte del oído, sea externo, medio o interno y puede presentarse con mayor o menor intensidad y de forma permanente o intermitente. Las causas pueden ser varias: cambios de altitud, agua acumulada en zonas internas, acumulación de cerumen. Suele afectar al tímpano y, en la mayoría de los casos, puede conllevar una otitis bastante molesta que sí que debe tratarla un especialista. Además, otras afecciones que afecten a la garganta o sistema nasal, podrían ser también una de las razones tal y como te contamos ahora.

Como te decíamos, el dolor de oídos podría presentarse también por algún resfriado o alguna gripe mal curada que causó dolor de cabeza y se propagó, garganta y a otras zonas de la cabeza, y tras pasar el malestar de gripe también suele pasar el dolor de oídos. Solo en los casos en los que la molestia persiste o cuando es muy intensa, se debe consultar al médico para hacer una evaluación que permita un diagnóstico adecuado.

Algunas de las causas más comunes del dolor pueden ser:

  • Episodios de alergias recurrentes.
  • Tos severa por un largo tiempo que afecta a la garganta.
  • Herpes zoster.
  • Inflamación de la glándula parótidas.
  • Cambios drásticos de presión atmosférica.
  • Cáncer en algún órgano cercano al oído. Está conlleva un grave problema de salud tal y como podrás imaginar. Es una de las enfermedades más graves que existe y, por tanto, necesita sí o sí de un tratamiento específico.

¿Cómo se diagnostica el dolor de oído?

Es relativamente sencillo de identificar y de diagnosticar, lo importante es lograr identificar qué causa exacta es para poder hacer un tratamiento específico y adecuado que funcione realmente para generar alivio a la dolencia y para que, sobre todo, no cree un problema de salud mayor. Es importante prestar atención a los siguientes síntomas:

  • Mareos.
  • Pérdida parcial significativa de la audición (hipoacusia).
  • Aparición de ruidos extraños (acufenos).
  • Secreción de fluidos.

Si alguno de estos síntomas aparece y persiste por más de 8 horas, es importante acudir al médico especialista, el médico que trata los problemas en los oídos es el otorrinolaringólogo. Él, para hacer un diagnóstico adecuado, tomará las siguientes acciones:

  • Te hará un interrogatorio sobre los síntomas que has presentado.
  • Te hará una inspección general en el oído.
  • Hará una palpación para reconocer el punto exacto donde se ubica el dolor.

Si luego de este primer acercamiento considera que es necesario hacer un análisis más exhaustivo de tu caso para comprobar que no haya enfermedades ocultas, te indicará uno o más de los siguientes exámenes:

  • Otoscopia: es un examen de tu conducto auditivo externo, la membrana timpánica y el oído medio para identificar alguna posible lesión u obstrucción.
  • Exámenes otoneurológicos: son exámenes muy especializados que requieren una serie de aparatos sofisticados que ayudarán a identificar el correcto estado de las funciones, sobre todo con respecto al equilibrio del cuerpo.

Tratamientos para el dolor de oído

El dolor de oídos es un malestar que suele durar poco menos de 24 horas, por lo cual existen muchos tratamientos caseros o remedios naturales que ayudan a aliviar la infección o dolencia, cuando no corresponde a una infección o a una causa mayor. Si el dolor se extiende por mucho tiempo o se intensifica, entonces debes acudir a un otorrino que identifique las causas y aplique el tratamiento más indicado para el caso que haya diagnosticado que asegure que tu salud no corra peligro. Una molestia en esta zona puede traer oculta enfermedades complicadas tal y como te hemos comentado arriba.

Remedios naturales recomendados para el dolor de oído

Hay muchos tratamientos caseros y remedios naturales para el dolor que son muy eficientes sobre todo si se trata de una otitis leve, nunca en caso de otras causas más graves que puedan afectar a la salud. A continuación, te damos algunos de los utilizados tanto por la medicina alternativa como por las abuelas, pero antes de aplicar estos tratamientos, hay algunos cuidados que puedes tener en casa y que te ayudarán mucho, como:

  • Colocar compresas frías en el oído externo durante 20 minutos aproximadamente.
  • Masticar goma de mascar (o algo que puedas estar masticando) la acción de masticar ayuda a reducir el dolor y la presión, en caso de que se tratase de una infección de oído.
  • En lugar de acostarte puedes descansar en una posición que te permita mantener la espalda recta y el cuerpo erguido.
  • Hay algunas gotas para el oído (óticas) de venta libre que te puedes aplicar, siempre que no tengas alguna ruptura en una membrana, esto lo sabrás si hay alguna supuración o algún tipo de sangramiento. En este caso llevará un problema de salud más grave detrás.
  • Analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol, puedes tomarlos también, incluso aspirina, pero con este medicamento debes tener cuidado de no suministrarlo a niños.

Adicional a todos estos cuidados, que podríamos llamar “primarios”, hay otros remedios naturales para el dolor de oídos a base de plantas que pueden aplicarse o tomarse en infusión e incluso en jugos. Algunas de ellas son:

  • Albahaca: esta planta tiene muchas propiedades, por ello es utilizada tanto en la cocina como en la medicina naturista. El té de albahaca o el jugo, te ayudarán a aliviar el dolor de oído, ya que contiene muchas propiedades antiinflamatorias. Incluso podrías agregar algunas hojitas frescas de la planta a los jugos que tomes habitualmente.
  • Ajo: el ajo contiene antibióticos naturales como la alcina que ayudan a combatir las infecciones de oído. Puedes machacar muy bien un diente de ajo, mezclarlo con un poco de aceite de sésamo y calentar un poco. Aplica unas gotas en el oído o empapa un algodón y colócalo dentro del oído por algunos minutos, teniendo mucho cuidado de no dejar restos cuando lo retires.
  • Cebolla: además de tener propiedades antiinflamatorias, también tiene propiedades antibacterianas por lo que no solo combate la inflamación sino que también ayuda a sanar las infecciones. Puedes licuar la cebolla para extraer su jugo y aplicar unas gotas en el oído o ponerla a cocinar en una taza de agua y luego retirarla del fuego y colocarla sobre una toalla y esta compresa aplicarla en el oído por unos 10 minutos.
  • Aceite de oliva: a veces el dolor de oído se debe a una acumulación de cerumen, en este caso aplicar unas gotas de aceite de oliva tibio y dejarlo actuar por unos 15 minutos, esto ayudará a diluir y aflojar el cerumen para que salga de forma natural.

Medicinas y tratamientos convencionales para el dolor de oído

En los casos en los que el dolor de oído supera las 24 horas o es muy intenso y localizado, debes acudir a un especialista y él te indicará alguno de los tratamientos de la medicina tradicional para aliviar tu dolor dependiendo de las causas que lo provoquen. Estos tratamientos pueden incluir una limpieza de oído que te hará el otorrino para extraer posibles obstrucciones del canal auditivo o algunos medicamentos que ayuden a aliviar inflamaciones e infecciones. Algunos de estos son:

  • Utilización de antihistamínicos: es uno de los fármacos por vía oral que puede recetarte el médico para combatir la inflamación de oído.
  • Antiinflamatorios no esteroideos o paracetamol (acetaminofén).
  • Opiáceos como oxicodona o hidrocodona en los casos en los que se trate de una infección grave.
  • Secreción o drenaje del oído: para los casos en los que la infección se haya extendido y ya esté supurando pus o alguna otra sustancia, el médico puede aspirarlo y luego colocar una mecha para drenar lo restante. Es común que en la mecha coloquen algún antibiótico o corticoesteroide.

Pese a que el dolor de oído puede provenir de alguna enfermedad menor como un resfriado, es importante que puedas identificar síntomas que estén alertando de una condición más grave (fiebre, mareos, pérdida de la audición, etc.) en esos casos siempre es mejor acudir al médico y no tratar de auto medicarse pues podría traer serias consecuencias peores para tu salud.

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