Dolor en las amígdalas

¿Qué es la amigdalitis?

Las amígdalas son dos nódulos linfáticos que están localizados en cada uno de los lados del final de nuestra garganta. Su función se halla en el mecanismo de defensa de nuestro organismo, ayudándolo a prevenir posibles infecciones que se puedan propagar por todo el resto del cuerpo. Llamamos entonces amigdalitis a cuando esta parte de nuestro cuerpo, es decir las amígdalas, se infectan.

La amigdalitis, que provoca el dolor de amígdalas, puede aparecer a cualquier edad y es muy común en la infancia, normalmente suele aparecer entre las edades de 3 a 7 años que es cuando juegan un papel muy importante para combatir posibles infecciones. A medida que los niños crecen, y las amígdalas se agrandan, es más difícil que aparezca una infección y por lo tanto será menos común este tipo de patología. Es posible que se den con algún otro tipo de dolencias al mismo tiempo, como infecciones de oído o hipertrofia adenoidea (que es una patología de las adenoides que reduce el espacio por donde el aire pasa por la nariz hacia la laringe y tráquea.

La amigdalitis puede ser causada por una variedad de virus comunes y bacterias, y es contagiosa. Si no se tratase, podría provocar complicaciones serias. Pese a que puede dar muchos problemas, la amigdalitis tiene un fácil diagnóstico y tratamiento, y los síntomas normalmente desaparecen por completo  en un periodo de entre unos 7 a 10 días.

Causas del dolor de amígdalas

Las amígdalas son la primera línea de defensa para combatir cualquier tipo de enfermedades y producen glóbulos blancos para ayudar a nuestro sistema de defensa a evitar la infecciones. Las amígdalas combaten las bacterias y virus que entran en nuestro cuerpo a través de la boca, pero son vulnerables a este tipo de agentes atacantes.

El dolor de amígdalas puede ser causado por un virus tan común como el de una gripe común, o por una infección bacteriana como la faringitis.

Síntomas de la amigdalitis

Algunos de los síntomas más comunes de la amigdalitis son la inflamación e hinchazón de las amígdalas, que puede causar en ocasiones un bloqueo de las vías respiratorias. Algunos de los demás síntomas son los siguientes:

  • Rojez de las amígdalas.
  • Dolor de garganta que se puede prolongar durante 48 horas.
  • Dolor de oído.
  • Pérdida del apetito.
  • Dificultades para tragar o para respirar a través de la boca.
  • Fiebre alta.

Si además nos centramos en el caso de los niños, los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos o dolores abdominales. Si ocurrieran este tipo de síntomas deberás dirigirte inmediatamente a tu médico.

Amigdalitis

Tratamiento para el dolor de amígdalas

El tratamiento para el dolor de amígdalas dependerá en parte del tipo o de la causa de la infección, que estará diagnosticada por las pruebas que realice tu médico. Para los casos más severos, el tratamiento puede ser:

  • Antibióticos: que estarían prescritos para luchar contra la infección bacteriana, y es recomendable que se realice el tratamiento completo.
  • Amigdalectomía: es una pequeña intervención para retirar las amígdalas, sólo está recomendado para personas que padezcan repetidas veces de amigdalitis, o para pacientes cuyos tratamientos previos hayan resultado ineficaces.

Alguno de los tratamientos o remedios para combatir el dolor de las amígdalas son:

  • Beber muchos líquidos, que no estén calientes.
  • Realizar gárgaras con agua tibia con sal varias veces al día.
  • Utilizar un humidificador para humedecer el aire de la casa.
  • Evitar cualquier tipo de contacto con humo.
  • Chupar pastillas que contengan benzocaína o similares, siempre y cuando no sea para niños ya que pueden provocar riesgo de que se ahoguen.
  • Tomar medicamentos como paracetamol o ibuprofeno para poder reducir la fiebre y el dolor.

Pronóstico del dolor de amígdalas

La inflamación de las amígdalas puede causar dificultades respiratorias, que pueden provocar dificultades para conciliar el sueño. La amigdalitis si no se trata puede provocar una infección para todo el área trasera de las amígdalas o para las zonas envolventes a ellas.

Los síntomas de la amigdalitis causada por una infección bacteriana normalmente mejoran unos pocos días después de tomar antibióticos, la faringitis se considera contagiosa hasta que hayan pasado unas 24 horas después de la toma de antibióticos.

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