En algunas ocasiones podemos sufrir dolor en el cuello, es menos común que el dolor en las lumbares pero también se produce en las personas con cierta asiduidad.

La mayoría de las veces que sufrimos dolor en el cuello suele ser algo poco grave que se soluciona en unos días con analgesicos y un poco de reposo, pero también hay algunos de estos dolores que están relacionados con afecciones más graves y que hay que tener en cuenta.

Por ejemplo si todo empieza con un simple dolor en el cuello y posteriormente notamos flojera en brazos o piernas o dificultad para coordinar, podría ser un síntoma de daños en el sistema nervioso. De igual modo si el dolor viene acompañado por náuseas o vómitos, mareos, falta de apetito, escalofríos o temblores podríamos estar ante un tumor en la médula o algún tipo de infección en la espina dorsal.

De todos modos como siempre te decimos, debes usar internet solo a modo informativo, sea cual sea el dolor y sean cuales sean los síntomas que lo acompañen debes de acudir a un medico, para que te de un diagnóstico certero y un tratamiento eficaz.

Dolor en el cuello

Posibles causas del dolor en el cuello

Mala postura: Desde pequeños se nos insiste en la postura que tenemos que adoptar en la silla o en los sillones y no es por gusto, la postura es muy importante porque puede provocar desde dolores hasta lesiones. Si mantenemos una mala postura cuando estamos sentados leyendo un libro o mirando a la pantalla del ordenador, podemos causarnos contracturas en los músculos y esto puede derivar en dolores en el cuello.

Mala postura durmiendo: Mientras que estamos durmiendo no somos conscientes de lo que hacemos y si mantenemos una mala postura durante toda la noche podemos sufrir las consecuencias al día siguiente. Es ese típico dolor que sufrimos algunas veces al levantarnos y que dura varios días incluso limitandonos el movimiento normal del cuello. Una de las razones que puede llevar a tener dolor de cuello provocado por las horas de sueño es la almohada, hay que procurar que no sea demasiado alta o dura para que la postura sea correcta.

Teléfono: Por algo se inventó el manos libres, seguro que alguna vez has estado hablando por teléfono mientras que necesitabas las manos para hacer otra cosa y queda demostrado que es mucho mejor postergar la conversación para luego si se puede, porque esta postura tensa mucho los músculos y puede acabar en dolores.

Tacones: Los zapatos de tacón hacen que la postura al caminar no sea la habitual, la espalda está como inclinada hacia delante y su uso prolongado puede provocar no solo dolor de cuello sino también de espalda.

Movimientos bruscos: Si giramos el cuello de una forma rápida o repentina ante una situación de nuestro alrededor o realizando algún tipo de actividad física también podemos hacernos daño en los músculos y provocarnos dolor en la zona del cuello.

Fibromialgia: Es una patología que puede sufrirse en muchas zonas además del cuello. Se cree que puede estar asociada al cansancio y lo que hace es hacer los dolores más intensos.

Artritis cervical: Se produce como cualquier otra artritis cuando los huesos se desgastan. En el cuello al igual que en las cervicales hay unos discos para permitir el movimiento, cuando estos discos se desgastan se producen dolores en la zona. Es común en deportistas, personas con más peso de la cuenta o gente que por su trabajo realiza muchos movimientos con el cuello.

Osteoporosis: Si hemos sufrido algún tipo de rotura en la zona de la columna también puede afectarnos al cuello en forma de dolor, es más común que esto ocurra cuando las roturas se dan en la parte superior pero puede pasar con cualquier otra.

Dolor de cuello

Estenosis raquídea: Este caso también implica a los discos del cuello, pero en esta ocasión el problema viene porque con los años se resecan y esto puede provocar protuberancias que acaban molestando y desencadenando en dolores.

Esguince: También conocido comúnmente como tortícolis, este tipo de esguince no suele entrañar demasiados peligros pero si suele ser bastante molesto.

Tumor: Tumores que se encuentran en la columna vertebral puede provocar dolores fortísimos en el cuello por los reflejos de los nervios.

Cervicalgia hepática: Los problemas en el hígado pueden provocar una alteración en el funcionamiento de las dorsales, cervicales, que van a terminar dando dolores en el lado derecho. Pueden encoger la nuca, la zona cervical media, los trapecios, incluso la zona dorsal. Estos problemas por lo tanto afectan a toda la parte derecha del cuerpo desde abajo hasta el cuello.

Cervicalgia vesicular: De las misma forma que sucede con la cervicalgia hepática pasa con la vesicular, pero esta vez en el lado izquierdo.

Sobrecarga de los trapecios: Cuando tenemos este dolor no nos duele nada concreto sino que sentimos una presión general en toda la zona de trapecios y cuello, sensación de peso. Es de origen circulatorio, tiene más que ver con intoxicación de los tejidos. Para solucionar este problema viene muy bien la actividad física porque limpia los tejidos, también influye el tener una buena alimentación, un masaje simple, hecho por cualquiera o tu mismo también puede ayudar. Cualquier cosa que haga que entre sangre limpia en esa zona va a mejorar los síntomas de pesadez.

Irritación del angular del homoplato: Es un musculo que se encuentra en la espalda, cerca de la zona del hombro y que se irrita normalmente por una mala posición a la hora de realizar algún movimiento. Los músculos de la parte delantera como el pectoral son más fuertes que él y puede que se venza hacia delante en un momento dado por tener menos fuerza que los anteriores.

Bloqueo mecánico: Normalmente viene de la primera costilla o de la zona cervical y es el típico dolor limitante de movimiento que nos impide mirar a los lados con normalidad.

Tipos de dolor en el cuello

Dolor de cuello que se extiende por alguno de los brazos: Hay ocasiones en las que el dolor en el cuello se irradia por el brazo pudiendo llegar incluso hasta la zona de los dedos y normalmente este problema se debe a algún pinzamiento en la zona del cuello, que puede estar provocado por ejemplo por una hernia discal.

Aunque este tipo de problema puede aparecer de repente sin aviso previo también hay ocasiones en los que el dolor y los síntomas van aumentando progresivamente a lo largo del tiempo.

En algunas ocasiones las personas que sufren este tipo de dolor también presentan cierto adormecimiento en la zona y sensación de hormigueo en manos y dedos.

Dolor en el cuello por realizar alguna actividad física o mala postura: La forma de aparición más común de este tipo de dolores es de una forma paulatina a lo largo del tiempo y lo normal es que su causa sea una estenosis de agujero cervical que no es otra cosa que el pinzamiento de un nervio.

Se suelen producir por desgastes en los huesos o discos del cuello o la columna y cuando se advierten los dolores se puede visualizar si el problema es este mediante una resonancia magnética.

Debes acudir a tu médico porque el tratamiento debe administrarlo el, seguramente entrarán en juego medicamentos, quiza alguno en forma de inyección, ejercicios, fisioterapia. En casos más graves se puede llegar incluso a la cirugía para que haya más espacio entre las vértebras y que de esta manera los nervios no se vean oprimidos.

Dolor de cuello acompañado de dolor en el brazo y de falta de coordinación: Cuando el dolor de cuello está acompañado de un dolor que baja por el brazo suele estar ligado con problemas para coordinar brazos y piernas y problemas motrices en general y lo que suele causarlo es la llamada estenosis vertebral cervical.

Las articulaciones pueden ejercer presión sobre la médula espinal sin que nos demos cuenta de los síntomas y luego al pasar un tiempo estos pueden volver por otro periodo de tiempo.

Si tomas algún tratamiento puede que sientas un alivio temporal pero si quieres que los problemas de coordinación desaparezcan vas a tener que someterte a una intervención para eliminar esa presión sobre la espina dorsal.

Dolor de cuello que dura un tiempo prolongado cambiando de intensidad: Este dolor en el cuello es permanente durante todo el día pero va empeorando cuando realizamos ciertas actividades o cuando hacemos alguna postura inadecuada.

Este tipo de dolor suele ser más intenso cuanto más se utilizan las extremidades.

Dolor en el cuello que es peor cuando comienza y termina el día: Este dolor se suele intensificar cuando la temperatura es más fría y se suele aliviar cuando hace más calor. Se presenta de una manera más fuerte cuando estamos parados, es por eso que es más fuerte cuando empieza el día y llevamos toda la noche durmiendo o cuando termina que estamos relajados sin hacer nada.

Dolor en la zona del cuello

Soluciones para dolor en el cuello

Hay algunas soluciones que se pueden aplicar si el dolor en el cuello es leve y pueden ayudarte a paliar un poco sus síntomas, pero ya sabes, como siempre acude a tu médico para verificar lo que te pasa y cual es el mejor remedio.

Hay ingredientes como el aceite de romero que untado en una toalla y posteriormente en el cuello puede producir alivio, al igual que el ajo, que triturado con una barrita de alcanfor y untado en el cuello dos horas al día suele hacer el dolor más llevadero.

También es buena idea preparar una cataplasma con un trozo de tela de algodón y al que podemos echar unas gotas de tintura de árnica.

La presión puede ser una solución rápida y temporal para el problema, aplicala con los dedos o con la mano sobre la zona que te duele durante unos minutos y puede que notes un alivio temporal.

Si el dolor ha sido producido por ejemplo por haber realizado algún ejercicio físico puedes aplicar un poco de hielo dentro de alguna bolsa o tela encima de la zona afectada. Ten cuidado de que el tiempo que lo tienes sobre la piel no sea muy prolongado ya que el hielo puede llegar a quemarte si lo tienes mucho tiempo ahí.

Otra cosa que puede ayudarte mucho sin duda es la realización de ejercicios relacionados con estas dolencias.

Tambien puedes encontrar información útil sobre el dolor de cuello en http://saludespalda.com/dolor-de-cuello